sábado, 24 de julio de 2010

Y de los Angeles, Qué

Esta sería la pregunta adecuada para indagar sobre la existencia real de estos seres que sólo cuando estamos en la necesidad apremiante invocamos para ver si de pronto llegan en nuestro auxilio, y casi siempre se nos concede la gracia. Lo sorprendente es que sucede, y olvidándonos de esa gracia y bendición, continuamos el camino sin corresponder con el agradecimiento o al menos con el cambio de actitud, o el entender que estas vías de hecho, conducen a mejorar nuestro ser, nuestra calidad de vida, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra salud y en especial nuestra salvación; cuento repetido y quizá ambiguo para los de la nueva ola, pero que si lo vemos con prospectiva real, no es tan absurdo que le atinemos a citarla y a su vez analizarla.

No voy a expandirme citando posibles testimonios (quizá largos o vacíos), los cuales para bien o para mal, en lo que conozco de literatura, llámese barata, comercial o sagrada, siempre respalda y fortalece nuestra precaría condición de convencimiento. El cuento se refuerza más si le anexamos la historia, en muchos de los casos fiel y verdadera de las experiencias ocurridas. No lo anexo, porque no se trata de promocionar, confundir ni mucho menos asediar. Sencillamente, pregono la verdad, aquella que dice la escritura por la cual seremos salvos. Mire, si se trata de buscar sobre este tema, encontraremos buen material en cualquier buscador, y para sorpresa y bifurcación del tema encontraremos lo fundamental y/o hasta información de aquellos que quieren vender e ilusionar con horóscopos, contras, riegos, gurús, tabúes y deja-vus, amuletos de la buena suerte, hasta velas supuestamente bendecidas, con colores, formas y fragancias que le permitirán no se qué cosas, de acuerdo a esa necesidad u ocasión apropiada para incautar su inefable insensatez, etc., etc.

Para entender esta gran ayuda, primero miremos qué o quiénes son estos seres:

Y para ello según lo descrito en http://www.corazones.org, ellos hacen parte de las distintas jerarquías que conforman los coros de ángeles, subdividos en 3 grandes grupos, así

Primera Jerarquía (Estos ángeles de la más alta jerarquía se dedican exclusivamente a glorificar, amar y alabar a Dios en su presencia).
Serafines, Querubines y Tronos.
Segunda Jerarquía
Dominaciones, Virtudes y Potestades
(gobiernan el espacio y las estrellas. Son los responsables del universo entero).
Tercera Jerarquía
Principados, Arcángeles y Ángeles.
Son los que intervienen en todas nuestras necesidades; esto lo vemos también en la Biblia, cuando se nos presenta la intervención de los arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael (nombrados en ella, pero no los únicos), vemos que directamente intervienen en la vida de los hombres, cada uno con su propia misión dada por el mismo Dios. También se les ha dado la misión de proteger naciones, ciudades e Iglesias. La visión del profeta Daniel es la que confirma esta misión. (Dn 7 y 8) El cuidado de la Iglesias se confirma con el pasaje de Ap. 1:20 cuando se refiere a los Ángeles de las siete Iglesias.

La misión y poder que tienen los ángeles es infinita, gracias al Creador y por fortuna cada ser puede contar con la ventaja gloriosa y dicha innegable de tener a alguno de ellos, aunque no lo creamos, aunque no recurramos a él o a ellos (todos están dispuestos), aunque los veamos con desdén y no los nombremos en nuestras oraciones, aunque los eludamos, ya porque nos sentimos suficientemente capaces, o porque se nos vuelven tan fastidiosos, perdón por el termino y la analogía, como ese amigo fiel (el perro de la casa, que aunque lo ignoremos, aunque lo patiemos, lo gritemos, lo dejemos por fuera a veces hasta sin comer, siempre espera que le dejemos tocar nuestra mano castigadora con su frío hocico, sin esperar nada a cambio). Esa es la esencia, los ángeles no esperan nada de nosotros, pero si tienen mucho que darnos; quizá más de lo que imaginemos!.

Ahora bien, si tenemos toda esa cantidad de ayudas, por qué hacernos los desentendidos, por qué mirar de reojo, por qué ignorar este poder, por qué fruncir el seño, por qué deambular "por otros lados" buscando la solución a nuestros problemas… inclusive la salvación.

Especular diciendo que sólo hay un ángel, que hay tres, que son 20, o que no tenemos el nuestro propio y de cabecera, es como negar nuestra doctrina, nuestra existencia, el milagro de la vida y la existencia de la Trinidad Divina. No me extiendo, porque me quedo solo y sin respuesta a tantos interrogantes, que todos tenemos por igual, pero la verdad está escrita y por ella sabemos que estos hijos de Dios, han estado por toda la eternidad, están y seguirán existiendo para soporte nuestro, consuelo y protección.

Qué les pedimos a los Angeles

Por ejemplo, pedimos a San Uriel, nos libre de caer en la pasión del odio, la ira y la impaciencia, y también nos proteja de personas malvadas, iracundas, nerviosas; y derrame en nuestro corazón y en el alma de los que nos rodean, el Amor, dulce, suave y sereno. Como remedio contra los espíritus infernales que se han desencadenado en el mundo moderno, somos llamados a invocar y buscar la ayuda de San Miguel Arcángel. Dice el Cardinal Mermillod: "En estos tiempos, cuando la misma base de la sociedad esta tambaleándose como consecuencia de haber negado los derechos de Dios, debemos revivir la devoción a San Miguel y con el gritar: "¡¿Quién como Dios?!"

San Francisco de Sales: "La veneración a San Miguel es el más grande remedio en contra de la rebeldía y la desobediencia a los mandamientos de Dios, en contra del ateísmo, escepticismo y de la infidelidad."

Cómo oramos a los Angeles?

Oración a San Uriel:

"San Uriel rodéanos con el Cinturón de Fuego, ven en nuestra ayuda con tu Ejército Celestial. Y enséñanos a vivir y hacer como ha hecho Jesús, aquí en la tierra. Amén".

Oración a San Miguel:

"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Amén
."

Oración A San Rafael:

Arcángel San Rafael, que dijiste: «Bendecid a Dios todos los días y proclamad sus beneficios. Practicad el bien y no tropezaréis en el mal. Buena es la oración con ayuno, y hacer limosna mejor que atesorar oro», te suplico me acompañes en todos mis caminos y me alcances gracias para seguir tus consejos.

En el transcurso de sus días, mantenga esta sencilla oración, como parte de la conjuración a los ángeles, invocándolos de esta manera:

San Miguel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!

San Rafael, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!

San Gabriel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!

Si su interés está en alguno de los ángeles, visite esta página: Angeles Custodios

O si le llama la atención el conocer de los Arcángeles, haga clic aquí

Pero si ya quiere meterse de lleno en la conjuración, pues no hay remedio, o como dicen los mejicanos, pos ya ni modo, pinche acá

Dios le bendiga y le suministre lo que con Fe le pida.
NOTA: Exceptúe de su petición lo material, eso que todo el mundo pide, porque puede estar agotado; pida algo diferente, sabiduría, paciencia, humildad, amor (hay de sobra), salud o si es el caso pidamos dolor para ayudar a salvar a otros! o simplemente pidamos que nos fortalezca la FE!

martes, 19 de enero de 2010

Maldad al azar

Quise participar con un comentario ante la noticia de la niña mordida por un perro, pero me abstuve de hacerlo en forma larga en el espacio permitido. Por esto lo anexo a esta entrada y próximamente lo complementaré, pues de esto que pretendía hablar, hay mucho que decir... y no es desfachatado relacionar lo uno con lo otro.
A veces uno quisiera participar en este tipo de comentarios. Hoy lo hago, a sabiendas de que podré recibir una replica con palabras que desalientan y lo hacen sentir a uno peor que la pobre victima. No debemos ser insensatos ante este caso de esta pobre niña, a quien aún con los mejores cirujanos, y aunque su reconstrucción facial, sea una verdadera proeza, le va a quedar una secuela sicológica lo bastante grande, no importa que apenas haya tenido algunos meses de vida. En quién estará la crueldad? A quién culpar? Será que con el sacrificio del animal bastará, será que con hacerle ver a los padres su descuido y falta de responsabilidad, será suficiente. Es cierto que estos animales, no deben estar solos, sin su amo, o sin el respectivo protector de mandíbula, deambulando por ahí (como perro sin dueño); pero también le hallo la razón al que defiende a todos los caninos, al argumentar el por qué andan los niños por ahí, sin alguien que al menos los vigile. Esto es lo que ha permitido que sucedan cosas atroces, no solo con los animales, que siguiendo un instinto lúdico o salvaje, aprovechan de cuanto juguete o ser viviente que lo parezca, y me atrevería a decir y perdón por el sarcasmo de todo aquello que les pueda servir para desahogar sus penas, ganas, vejámenes o cuanta adversidad retenga dentro de su cerebro, sino también de aquellos desadaptados, sicópatas o enfermos que utilizan a cuanto niño indefenso encuentran para hacer con ellos lo que su maldito pensamiento les indica. Repito lo escrito atrás: la penosa necesidad de desahogar su demencia o inclinación, alimentada por el sadismo profano, el atrofiamiento retenido, o las manías aprendidas ya sea por la ociosidad mediática, o no sé qué tipo de virus cerebral se les haya incrustado en su mente y cuerpo, del cual no sienta ni pena ni culpa, recordemos, que ya hoy en día es tan normal ver o hacer lo anormal (antiético, amoral o desacorde a lo social y a lo humano), que ya nadie sabe definir lo bueno de lo malo, pues ya el maligno no es como lo pintaban nuestros padres: que salía con cachos y con cola, el mundo a recorrer; de que le serviría a él, mostrarse como bestia, o como malo: echaría a perder sus perversas intenciones, y no aumentaría su haber, su cuenta victimaria, o su poderío beligerante, como diría el vecino de aquí al lado.
Al momento de juzgar o defendernos todos tenemos algo de razón, desde nuestro modo de pensar y de ver las cosas. Pero es necesario que alguien nos muestre la otra alternativa y alguna otra forma de vislumbrar este mundo, que aún con todos los camuflados propósitos de los poderosos sigue girando y emanando vida. Dios perdone a los impíos y a los que frustran el futuro de la niñez y de las clases menos favorecidas, Dios nos libre de todo mal y peligro; nos conduzca por el buen camino y no nos deje solos ante el flagelo de los malos, o ante la adversidad de la naturaleza.